Please select featured categories (for ticker) in theme admin panel. You can select as much categories as you want.

Las hojas de contacto de Magnum en Fundación Canal

Una invitación a ver con todo lujo de detalles las meteduras de pata de los grandes fotógrafos del mundo. Para mí, en particular, son una oportunidad inmejorable para el estudio, el estudio de la aproximación de cada fotógrafo al sujeto que estaba fotografiando en ese momento concreto.

Cuando vienen tus colegas o tu familia a casa a comer o a cenar, en cualquier tipo de reunión, si quieres enseñar tus fotografías, sólo enseñas aquellas que consideras son las mejores. Sin embargo las hojas de contactos son otro tema.

Protestas en París, Francia 1968 | © Bruno Barbey / Magnum Photos | © Thomas Hoepker / Magnum Photos

Henri Cartier-Bresson, uno de los padres de la fotografía moderna y del género acuñado como street photography, solía considerar las hojas de contactos algo sumamente personal; tanto es así, que llegó a obsesionarse con el control absoluto de todo el proceso de postproducción de sus fotografías, desde el revelado del negativo, la selección de las tomas válidas y, por último, su positivado. No es de extrañar, un vistazo a sus hojas de contactos habría echado por tierra su discurso de esperar al momento decisivo para hacer la foto.

La hoja de contactos es, en efecto, algo muy personal. Ahí no se puede esconder nada, se ve todo el proceso y el flujo de trabajo de un fotógrafo. Pruebas, ensayos, aciertos y errores; todo expuesto para que el público lo vea y lo juzgue. En realidad, la hoja de contactos lo que hacía era poner en contexto a la foto ganadora, esa imagen elegida de entre el resto de ese carrete concreto para ser positivada y convertida en print. La hoja de contactos crea una relación entre esa foto elegida y la sesión de la que salió.

Esa es la premisa con la que la Fundación Canal presenta en su espacio de la ciudad de Madrid la colección “Magnum. Hojas de contacto”, ofrecer al espectador la oportunidad de mirar de cerca esos contextos, aprender cómo se movían aquellos maestros del siglo pasado.

Sin embargo, la muestra, de más de noventa documentos, quiere dar otra vuelta de tuerca, involucrar al espectador, que se sienta como un editor. Es por eso que, en lugar de colocar las hojas en marcos y ponerlas en la pared, cada documento dispone de una lupa para acercarse aún más a la imagen, sentirse parte de ella, conocer a sus protagonistas desde una posición tan cercana como la del fotógrafo que apretó el obturador.

Ahora, con la tecnología digital, las hojas de contactos casi pierden todo su sentido, convertidas ya en algo anecdótico, de otra época. Sin embargo, constituyen en magnífico cuaderno de notas, una suerte de diario de viaje en imágenes; y, como tantos otros diarios de viaje, si no leído, merece ser observado.

Last modified: 10 octubre, 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies