Please select featured categories (for ticker) in theme admin panel. You can select as much categories as you want.

Altered Carbon y el futuro visualmente aceptado

Hace ya una semana que Netflix estrenó su gran apuesta para la mid-season de este año, un thriller de acción y ciencia ficción, con un estilo visual muy marcado por el cine noir clásico. El reparto principal —encabezado por Joel Kinnaman— prometía mucho, y los pocos tráilers que habíamos conseguido ver hasta la fecha nos daban una idea de lo que podíamos esperar. ¿Es Altered Carbon todo lo que nos gustaría? Lamentablemente no. ¿Es todo lo que podíamos esperar? Sin duda alguna. Si aún no has visto Altered Carbon, tal vez quieras esperar a leer este artículo: ¡Alerta de spoilers!

Partamos de una premisa básica: La serie está bien, es una buena adaptación de la obra homónima de Richard Morgan — después de merendarme la serie, tuve que leerme el primer libro de la trilogía. Si bien es cierto que se ha armado cierta polémica en torno a si la producción de Netflix era todo lo fiel que tenía que ser a la obra original, no corresponde en estas líneas entrar a debatir sobre el tema —.

Altered Carbon presenta un futuro absolutamente distópico, donde la vida ha perdido su valor gracias a la posibilidad de vivir para siempre descargando la conciencia propia en unas pequeñas tarjetas de memoria, que luego pueden ser reinsertadas en un cuerpo nuevo. En esta tesitura, los ricos dominan la sociedad, pudiendo comprar la vida eterna, mientras que los más pobres sufren bajo el yugo de los primeros. La trama comienza con Takeshi Kovaks (Kinnaman), un mercenario que despierta, tras de 250 años en prisión, en cuerpo nuevo. Su misión será resolver un asesinato, el del hombre que lo ha despertado.

La serie funciona, y lo hace a varios niveles. Tiene un ritmo trepidante que no decae nunca, sin llegar una sucesión de escenas de acción con palabras entre medias. Altered Carbon tiene largas escenas de diálogo donde los actores han sabido entregar todo su potencial interpretativo, destacando las interpretaciones de Martha Higareda, en el papel de la detective Ortega de la ciudad de Bay City —que tiene un parecido sospechosamente cercano a San Francisco—; y de Chis Conner en su papel de Poe, la inteligencia artificial que dirige un vistoso hotel en el que se aloja el protagonista.

En el plano visual, Altered Carbon es un auténtico festival. La serie se produjo para verse en pantalla grande, pues la magnitud de sus escenarios es algo que no puede captarse cuando se ve en la pantalla de un portátil. Presenta un futuro que nos suena de sobra por sus referencias, la serie bebe de grandes producciones como Blade Runner o Total Recall, pero esa sensación de familiaridad no hace que la serie pierda impacto una vez que arranca. Con varias tramas paralelas, el ritmo va “in crescendo” hasta que todas ellas confluyen en un gran final, y lo que parecía que iban a ser historias separadas y autoconclusivas, resulta que formaban parte de la trama principal y nosotros, los espectadores, no habíamos podido anticiparlo.

A pesar de que ya se ha empezado a hablar de la segunda temporada, el actor Joel Kinnaman ha sugerido que podría no continuar en la serie. No sorprenden mucho estas declaraciones, ya que al final de la temporada el personaje de Kinnaman asegura que devolverá el cuerpo que había usado desde que lo despertaran; y de hecho, en los libros, el protagonista va cambiando de cuerpos de manera continuada, lo que haría muy difícil para el actor sueco volver a enfundarse la gabardina de Takeshi Kovaks en una segunda temporada.

Last modified: 9 febrero, 2018

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies