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Horas interminables en la carretera, levantarse pronto y acostarse tarde, y mucho rock and roll. A día de hoy esa es mi experiencia personal documentando una gira musical con una banda de rock por España. A continuación, incluyo cinco consejos imprescindibles para irse de gira y no morir en el intento.

Muy lejos de terminar, la experiencia de irse de gira es algo impagable, sobre todo cuando conoces a los músicos desde hace algún tiempo y hay buen rollo. Las horas en la furgoneta son interminables, sí, pero las risas nunca se acaban y el viaje acaba haciéndose más corto de lo que podría parecer. Si bien es cierto que esta es mi primera gira, nunca me imaginé encontrar una banda tan unida y llena de vitalidad, y si a priori no te seduce la carretera, piensa que es en ella donde siempre se forjan las grandes leyendas del rock. Abróchate el cinturón, el viaje va a ser una pasada.

Equipo: Evitar la tentación de llevarte la casa de gira

Las furgonetas de gira se acaban convirtiendo siempre en casas con ruedas, pero el espacio es limitado y no es divertido tener que cargar con un montón de equipo. Es más, ten en cuenta que la mayor parte del espacio está reservado para los instrumentos; y aunque una guitarra no ocupa mucho, si lo sumas a un teclado, bajo, batería, amplificadores y demás artilugios, te encontrarás con que tienes que economizar peso y volumen. En pocas palabras, cuando viajas —ya sea para una gira o por motivos diferentes— menos siempre es más. En mi caso, que iba a realizar tanto video como fotografía, una mochila con un cuerpo, tres lentes —dos fijas y un zoom—, un trípode y una steadycam pequeña y compacta es todo lo que necesité.

Estabilizar el video

Partamos de que las lentes con estabilizador son tus amigas. No hay más vuelta de hoja. Pero yo no tengo ninguna, así hay que tirar de soluciones ad hoc. Opté por un trípode y una steadycam pequeña. El primero lo cogí porque no tengo un monopié —que siempre es más cómodo—. La steadycam entra en juego para todas esas tomas de seguimiento en las que el sujeto está muy cerca. Por ejemplo, una secuencia del artista entrando en el escenario, bajando unas escaleras, o cualquier toma que implique tener que moverse un poco por el escenario. Si, por el contrario, no vas a poder subir al escenario y vas a grabar desde abajo, puedes apañarte solo con un monopié.

No es necesario grabarlo todo

Nuestra tentación como documentalistas es siempre grabarlo todo. Si nos dejaran, meteríamos cámaras hasta en la ducha, porque obviamente uno nunca tiene suficientes planos recurso. Pero, en realidad, se trata de prever los momentos y estar preparado. Para eso hay que trabajar nuestra capacidad de estudio y observación. Mirar es sencillo, pero ver ya es algo diferente. No tengas prisa, párate un rato y piensa, observa a tu alrededor: Los distintos músicos con sus distintas rutinas antes del concierto. Poco a poco te darás cuenta de que cada uno tiene su ritual de preparación, es entonces cuando hay que pulsar el disparador.

Trabaja sobre ruedas

Cuando un concierto acaba y estás en la furgoneta de vuelta a casa o rumbo al siguiente bolo, la tentación de echarte a dormir es muy fuerte, pero aun no has acabado. Necesitarás tener tu portátil a mano. Antes de disfrutar del abrazo de Morfeo, conecta tu cámara y tus discos duros y haz el volcado y las copias de seguridad de todos los archivos, organízalos en carpetas y convierte los clips de video a ProRes —Adobe Media Encoder será tu mejor opción— para luego trabajar mejor en el proceso de edición. Al mismo tiempo, abre tu editor de video —Adobe Premiere en mi caso— y crea un nuevo proyecto para ese concierto; o si estás trabajando en un documental de toda la gira, limítate a añadir los nuevos clips. Ahora puedes irte a descansar sabiendo que te has ahorrado una o dos horas de trabajo al día siguiente.

Bebe agua, ve al servicio en cada parada y compra caramelos

Vale, esto no es un consejo fotográfico, pero no sobrevivirás al primer bolo de la gira si no cumples estas tres cosas a rajatabla. En primer lugar, necesitas hidratarte: Las pocas horas de sueño, la música alta, el trabajo y el humo del tabaco te pueden jugar una mala pasada en mitad del viaje. Como beberás mucha agua, aprovecha cada parada para ir al servicio, créeme que el video te saldrá menos movido si no estás aguantando las ganas. Por último, nunca salgas de gira sin una caja de Strepsils en la mochila, el humo del tabaco que se concentra en la furgoneta puede hacer que te levantes al día siguiente sin poder decir palabra y los caramelos te ayudarán a calmar la irritación.

Last modified: 19 diciembre, 2017

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