La carrera del cineasta Francis Ford Coppola ha sido una auténtica montaña rusa. Del éxito moderado de sus primeras cintas pasó al olimpo del cine con la que durante mucho tiempo fue la película más taquillera de la Historia, El Padrino, considerada además todo un clásico del séptimo arte.
Al estreno del exitoso largometraje protagonizado por Al Pacino y Marlon Brando le sobrevendrían otras dos grandes cintas, El Padrino II y Apocalipsis Now, que le encumbraron como uno de los mayores exponentes del conocido como Nuevo Hollywood. Sin embargo, a aquel éxito de los setenta le seguiría una década de los ochenta calamitosa, en la que alternó éxitos moderados con sonados fracasos, hasta tal punto que sólo le salvó de la bancarrota el estreno en 1990 de la tercera parte de El Padrino.
En esa década ominosa para Coppola, el director escribió el guion de una cinta de ciencia ficción que, debido a su complejidad y previsible alto coste, fue postergando. A finales de los noventa, recuperado económica y moralmente, aunque sin replicar el éxito de sus largometrajes de los setenta, trató de acometer el rodaje de esa película, denominada Megalópolis. Sin embargo, pese a que llegó incluso a rodar 30 minutos, el proyecto volvió a quedar abandonado en un cajón.
La primera década del siglo XXI fue para el director estadounidense de reedición, con Apocalypse Now Redux, y de experimentación, con películas como Youth Without Youth y Tetro, una labor que fue compaginando con la de productor de otras cintas y con sus negocios de vinos y hoteles, los cuales le han proporcionado una tranquilidad económica que el cine jamás le dio.
Sin embargo, la espina de Megalópolis seguía clavada en el corazón de un hombre enamorado del cine. Por ello, a sus 80 años recién cumplidos, Coppola ha anunciado en el blog Deadline que va a volver a acometer el rodaje de la cinta que se le ha estado resistiendo desde la década de los ochenta.
Megalópolis
La historia de la nueva película de Coppola es un drama futurista en el que Nueva York ha sido destruida y los dirigentes de la ciudad le encargan a un arquitecto su reconstrucción. El desarrollo de la cinta narra una lucha de egos entre el alcalde, Frank Cicero, y el arquitecto, Serge Caitline, según informaba EuropaPress.
De esta forma, mientras que Caitline desea crear una gran utopía metropolitana, Cicero tiene otros planes para la ciudad que gobierna entre los que se esconden tramas y ambiciones políticas.
Last modified: 8 mayo, 2019